

Miniturismo por el Delta: Safari fotográfico convocado por el Campana Boat Club y una excusa para pasear en familia
30/sep/2009
Coordinado de manera impecable por docentes y directivos de la escuela y del jardín de infantes del Paraje "La Granja" y bajo una soleada jornada; más de ochenta personas se dieron cita en la costanera, frente a la vieja estación de tren, convocados por el Campana Boat Club a un "Safari fotográfico y paseo por el Delta".
Chicos, adolescentes y adultos de variada edad, conformaron un nutrido grupo eterogéneo, ansiosos de disfrutar de los hermosos paisajes que el Delta del Paraná esconde en sus canales y riberas.
Uno a uno fueron subiendo con ayuda del marinero a la lancha "El Jilguero", que estuvo a las 10:00 en punto en puerto, engalanada de coloridos banderines colocados por su capitán para la ocasión, abonando sus pasajes a los docentes; que pudieron recaudar alrededor de mil cuatrocientos pesos para las cooperadoras de ambos establecimientos.
Solo con unos minutos de demora comenzó el viaje. Primero, río arriba, para apreciar una vista exquisita del Campana Boat Club desde el río; virando luego ciento ochenta grados para comenzar su recorrido río abajo.
Mientras la lancha avanzaba, la bibliotecaria Adriana, a traves de un megáfono, daba precisa información histórica sobre las empresas que se veían sobre la margen derecha, como así también datos sobre fauna y vegetación autóctona que los pasajeros avistaban.
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Vea un Micro Audiovisual "Safari fotográfico: Paseo por el Delta de Campana". Productor Independiente PACampana - Periodismo Audiovisual Campana, en www.tvcampana.com
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Lamentablemente no pudo hacerse el recorrido por dentro del "Arroyo Negro", ya que la bajante del río y la falta de dragado del mismo, hacían imposible su navegación con una lancha con "carga completa", no obstante eso, se pudo apreciar su entrada y su salida unos kilómetros más abajo.
El canal "Laurentino Comas" o Canal Seis fue el primer desvío del brazo Las Palmas, donde comenzaron a avistarse muchas casas de vivienda permanentes, las famosas "Quintas Isleñas", con sus muelles de madera e impresionantes azaleas en flor de más de dos metros de altura.
Los lugareños saludaban el paso de la lancha, quizás un poco sorprendidos ya que los fines de semana no es habitual la recorrida. Muchos chicos que normalmente suben a la lancha para concurrir a la escuela o el jardín, saludaban ahora efusivamente a las docentes y ellas hacían lo propio, mostrando un vínculo mutuo que supera ampliamente el de alumnos y maestros al que estamos habituados. Es que ellos comparten mucho más que una clase: comparten viaje de ida, almuerzo, áreas de enseñanza, salubridad (en el Paraje la Granja hay una Unidad Sanitaria Municipal) y sobre todo mucho afecto de ambas partes.
El paseo continuó hasta el arroyo Las Piedras. Algunos aprovechaban y disparaban sus máquinas de fotos, mientras otros captaban con sus ojos la belleza natural de esos recodos isleños. Una belleza inigualable, un paraíso a un paso de la ciudad.
La lancha atracó en una de las quintas, de Lazarín (hijo), pudiendo descender todo el pasaje y apreciar, ahora sí bien de cerca, la belleza de las flores y una quinta podría decirse "modelo" por su mantenimiento y su diversidad de producción.
Caminando por una "picada" (sendero), el grupo pasó los límites de esa quinta, para entrar a la de Vicente Lazarín (padre), que los esperaba al limite de su terreno para saludar uno a uno a los "turistas" y a las maestras (con quien tiene un lazo fraternal), para luego mostrar con orgullo toda su producción frutal, su floricultura y su maquinaria productiva, mucha de ella artesanal, hecha a medida de sus necesidades. Realmente, faltó tiempo para escuchar todo lo que este hombre tiene para contar de sus vivencias en ese terruño, al cual se lo nota "aquerenciado". ¡Cuánta cordialidad!
Cientos de fotos después, el grupo subió a la lancha, ahora para incursionar por el canal "Zorrilla" hasta encontrar nuevamente el Paraná de las Palmas, y tomar rumbo a la Escuela 26 "Paula Albarracin de Sarmiento" y el Jardín 904 "Francisco Buiatti", donde los esperaban con un ordenado buffet donde sobraban hamburguesas, chorizos, gaseosas y tortas variadas. Algunos sentados en las mesas bajo la escuela (que se encuentra en alto a protección de la creciente), otros sobre el pasto buscando el sol del mediodía; pero todos a gusto y con ganas de quedarse una eternidad; disfrutaban de ese aire puro que solo puede encontrarse allí, sin olores de industria y con el solo ruido del trinar de pájaros y agua que golpea las costas al paso de algún buque de carga... Un paraíso!
A las 15 hs. comenzó el regreso, remontando la corriente del Paraná en la lancha colectiva, donde cada visitante recibió un souvenir del viaje realizado y algunos, a los que la suerte los favoreció, cargaban con hermosas plantas que ganaron en una rifa relámpago que organizó en la Escuela, con la que todos colaboraron.
Poco antes de las 16:45 la lancha arribó a la Costanera de Campana, retornando de lo que fue una inolvidable jornada de fotos, paseo y solidaridad.